Como el volante central en el fútbol. Llevo 15 años metido en empresas: arrancando de cero, haciendo crecer lo que ya existía, y atravesando todo lo que pasa en el medio. Cofundé negocios, viví y trabajé en distintos países, armé equipos, vendí una compañía, y aprendí más de los momentos difíciles que de los buenos.
No vengo de una sola industria ni de un solo tipo de empresa. Eso, con el tiempo, se convierte en una ventaja: entro a un negocio nuevo y entiendo rápido cómo funciona.